La celebración por el 26 de julio en Pinar del Río ha desatado un verdadero movimiento de embellecimiento urbano que transforma la ciudad desde sus barrios. Con trabajos voluntarios todos los fines de semana, cada Consejo Popular se ha encargado de revitalizar calles, pintar contenes y aceras, eliminar micro vertederos y llenar ventanas y balcones de banderas y afiches alegóricos. La iniciativa no solo responde a la efeméride, sino al deseo colectivo de ofrecer a la comunidad un entorno más digno, cuidado y alegre.
Este impulso popular se ha convertido en símbolo de unidad y compromiso ciudadano. Estudiantes, pioneros, vecinos, organismos e instituciones colaboran para que cada rincón de Pinar del Río luzca impecable. La estética se vuelve también mensaje: de celebración, de esfuerzo compartido y de orgullo por el territorio.
Más detalles en el trabajo periodístico de Madelin Rivera Romero