Se dice que nació en un mundo legitimado por las por la servidumbre del sexo débil, sin embargo, Ana Betancourt no fue el tipo de mujer que se convertía en propiedad del hombre y su suerte fue la de conocer a Ignacio Mora de la Pera.
Se dice que nació en un mundo legitimado por las por la servidumbre del sexo débil, sin embargo, Ana Betancourt no fue el tipo de mujer que se convertía en propiedad del hombre y su suerte fue la de conocer a Ignacio Mora de la Pera.