Antes de que el sufismo persa conociera a sus titanes como Rumi, Saadi, Hafez o Attar, de los siglos XII-XIII existieron historias de un sufismo primitivo, que predicaba una teología sencilla para gente sencilla, lejos de las discusiones sobre el sexo de los ángeles en las grandes urbes romanas. Los protagonitas no muy conocidos, dichas historias constituyen uno de los pilares de la literatura persa para que se haya conservado a día de hoy. de santos locales que mendigaban por las grandes urbes o estepas de la época. Extracto del libro "los arcanos de la unicidad de Dios en las estancias espirituales del sheikh Abu Saíd Abul Kheyr fue traducido por Joaquín Rodríguez Vargas hace dos años.