Hoy mismo, cuando sus huesos o el polvo en que se hayan convertido, viajen sobre ruedas o suspendidos en el aire, todavía penan en cunetas y fosas comunes muchas víctimas de aquel general tan ridículo como sangriento
Hoy mismo, cuando sus huesos o el polvo en que se hayan convertido, viajen sobre ruedas o suspendidos en el aire, todavía penan en cunetas y fosas comunes muchas víctimas de aquel general tan ridículo como sangriento