Para entrar en el cielo se requiere una justicia "mayor que la de los escribas y fariseos". Dios tiene esta clase de justicia y la ofrece a nosotros en Jesucristo.
Para entrar en el cielo se requiere una justicia "mayor que la de los escribas y fariseos". Dios tiene esta clase de justicia y la ofrece a nosotros en Jesucristo.