La paz del Espíritu nos convierte en artesanos de reconciliación. Personas que no echan leña al fuego, sino que intentan apagarlo con paciencia y misericordia. Personas que, incluso en medio del conflicto, buscan el bien del otro.
La paz del Espíritu nos convierte en artesanos de reconciliación. Personas que no echan leña al fuego, sino que intentan apagarlo con paciencia y misericordia. Personas que, incluso en medio del conflicto, buscan el bien del otro.