La navidad no significa un señor gordo vestido de rojo que te acosa todo el año para ver si te portaste bien y si no, no hay regalos; no es una cena con la familia y aguantar al tío que no te cae bien.
La navidad ni siquiera significa tus sueños cumplidos, ni la prosperidad en tu vida.
La navidad tampoco es una celebración…
La navidad es un momento de adoración, adorar al Dios que decidió envolverse a sí mismo como un regalo, se envolvió en una piel humana llamada Jesús y vino a este mundo a nacer en un pesebre pero también a nacer dentro de tu corazón, eso es la navidad que adores al único Dios que te amo tanto que se humillo para venir y darte el mejor y más grande regalo del universo… tu Salvación.
No celebres la navidad; mejor adora en la Navidad el nacimiento de Cristo en tu corazón.