En las relaciones internacionales, a pesar de que comprender la lógica y los cálculos que hacen los actores a la hora de tomar decisiones es complejo con importantes asimetrías en la información, se espera que esas decisiones sean éticas, correctas y que no vulneren sus intereses o los de otros actores. La reflexión de hoy busca analizar algunas actuaciones recientes y sus implicaciones en el campo de la ética política.