Dios conociendo nuestra naturaleza, nos habla, que es necesario que con más diligencia, de la que hemos puesto atención, atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Debemos tener cuidado de anclar nuestras vidas bien en la roca que es Cristo Jesús. No sea que el barco de la vida nos lleve a la deriva y terminemos en un naufragio eterno. Porque? Por dormidos. No durmamos amados hermanos en Cristo la meta final ya está cerca, y la venida del Hijo del hombre también. Dios les bendiga!