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En este episodio te cuento cómo he pasado una semana entera trabajando casi en exclusiva con el nuevo iPad Pro M4. Era un experimento que tenía ganas de hacer: llevarme el iPad como herramienta principal de trabajo y ver hasta dónde llegaba, con mis apps, mi monitor externo y mi forma de trabajar habitual. Las conclusiones me han sorprendido, porque partía siendo bastante pesimista y he acabado bastante contento.
También te explico cómo he organizado las pantallas del iPad, qué apps uso y cuáles son las dos únicas fricciones que me he encontrado en el día a día. Y lo que queda pendiente: editar un episodio entero con Final Cut en iPad.
¿Quieres ver cómo trabajan de verdad otros creadores con sus herramientas? Esta semana en el Premium, Alex Martínez Vidal y Joan Boluda se intercambiaron los papeles y respondieron preguntas como si fueran el otro. Un episodio muy divertido que solo encontrarás dentro. → Apúntate al Premium
Esta semana en el Premium de No es Asunto Vuestro han venido Alex Martínez Vidal y Joan Boluda con un formato muy especial:
→ Apúntate a No es Asunto Vuestro Premium para escuchar el episodio completo.
Llevo una semana trabajando con un nuevo iPad Pro M4. Me he forzado a trabajar casi en exclusiva con este iPad porque tenía ganas de ver qué pasaba y tenía ganas de explicaroslo. En otros episodios ya he ido contando que mi idea es dejar el ordenador, dejar el MacBook Air que tengo aquí en el despacho. En casa suelo llevarme el iPad para trabajar puntualmente, pero esta vez he estado toda la semana probando muchas cosas.
Las primeras sensaciones son mucho mejores de lo que pensaba. Yo era bastante pesimista, pero la verdad es que estoy bastante contento. Ahora os voy a explicar qué cosas buenas me he encontrado y qué cosas malas.
Tengo que comentar que el último iPad que tuve solo para mí fue el primer iPad Pro, que creo que salió hace unos ocho años. Por lo tanto, llevaba mucho tiempo sin relacionarme con el iPad a nivel de trabajo. En casa hay iPads para los críos, pero solo les hago la actualización y ya no hago nada más. Así que muchos de vosotros, si sois usuarios habituales del iPad, diréis: «Este tío no tiene ni idea.» Probablemente, y encima se suma el hecho de que llevaba mucho tiempo sin usarlo.
Mis primeras sensaciones con el iPad Pro son que está muy bien, que todo fluye muchísimo, que hemos avanzado mucho en comodidad a la hora de abrir ventanas, ampliarlas, colocarlas. Y el momento en el que conectas el iPad a una pantalla externa, que es como he estado trabajando yo, la diferencia de comodidad con un Mac se ha reducido de forma espectacular.
Todo el rato tenía esta sensación, que ya comenté en el episodio de NordicWire donde hicimos una primera review de este iPad: esto se acerca mucho a lo que seguramente serán los Macs en el futuro. Que tanto los iPads como los Macs irán convergiendo en una usabilidad muy similar a la que tenemos ahora en iPadOS. Esta es mi sensación después de una semana.
Hay dos cosas que aún no he hecho. La primera, porque no he podido y ya he desistido: quería grabar este vídeo con el iPad. Normalmente lo grabo con mi MacBook Air, el Studio Display aquí delante, unos focos y mi cámara Opal. Mi idea era conectar el iPad y grabar el episodio exactamente igual, pero sustituyendo el MacBook Air por el iPad.
Sí he podido conectar la cámara Opal sin ningún problema, pero luego, para grabar con QuickTime, no lo he conseguido. Supongo que se puede hacer de alguna manera. Me bajé la app de Blackmagic y no funcionó. Como grabar siempre lo voy a hacer en el estudio, y en el estudio siempre va a haber un Mac, he desistido. A lo mejor otro día, si me voy fuera y quiero grabar, lo investigo. En ese caso supongo que puedo grabar con la webcam del iPad y ya está.
La segunda cosa que aún no he probado es editar con Final Cut en iPad. La semana que viene os explicaré cómo ha ido editar un vídeo entero con Final Cut usando solo el iPad Pro. Es algo que me interesa mucho ver en la práctica.
(Una voz de síntesis avisa de que este episodio no se ha podido editar con el iPad, aunque se ha intentado.)
Si me lo permitís, y creo que esto os puede interesar a muchos, os voy a enseñar cómo me he configurado el iPad, qué apps me he puesto. He intentado copiar al máximo posible la distribución que tengo en el Mac.
En el MacBook Air tengo widgets en la pantalla principal de manera que, al conectarlo al Studio Display, siempre veo en la parte de abajo toda la información que me interesa. En el iPad he hecho exactamente lo mismo: los mismos widgets que uso en el MacBook Air.
Tenemos la app del tiempo, dos widgets de calendario, un widget de una app de vuelos, una cuenta atrás (en este caso la WWDC de Apple), cómo está el Bitcoin (esto es muy útil), mis canales de YouTube con sus suscriptores, y el Barça, aunque ese ya casi que ni mirarlo.
En el dock he puesto todas las apps de trabajo. La primera pantalla es de información, widgets y trabajo. Tengo la App Store porque estoy acostumbrado a tenerla ahí, Files para acceder a documentos, la app de Gmail (aunque a veces entro desde Safari, depende del momento, pero se puede hacer casi lo mismo desde los dos accesos), Google Drive, Superlist (la app de la que os hablé hace unos días), Notion, ChatGPT (que lo uso constantemente), Final Cut (que aún no he probado en iPad), YouTube Studio, Telegram, EmailMia para enviarme emails a mí mismo que van a Superlist, la app de música, Overcast y Fotos.
Luego tengo otra pantalla dedicada a consumir contenido de lectura. Un widget grande de Lire, que es la app que uso como lector de feeds. También Twitter, Bulletin (una especie de Artifact que usa inteligencia artificial para recomendarte noticias, lo estoy probando), Books para leer libros (ahora mismo estoy leyendo «Historias de las pulgas que viajaron a la luna», que es espectacular, os lo recomiendo), 324 para informarme, VilaWeb y Kindle.
Otra pantalla de consumo de vídeo: un widget de Apple TV, JustWatch y todas las plataformas: HBO, Disney+, Netflix, y por supuesto GuideDoc y YouTube. Y una pantalla de juegos con cuatro cosas que probé en el avión, sin ninguna recomendación especial.
Mi miedo inicial al usar el iPad siempre era que tendría todo el rato la sensación de «esto está bien, pero en el Mac lo haría más rápido.» Por primera vez en mi vida no he tenido esa sensación. Al contrario: he tenido la sensación de que la interfaz y la manera de trabajar me estaban aportando algo nuevo muy agradable.
Ha sido muy agradable contestar correos desde aquí, escribir cosas en Notion, escribir tareas en Superlist, navegar por internet, porque cuando estás con el monitor externo no hay ninguna diferencia con la manera de trabajar en el Mac, ya sea en Safari o en Chrome.
La única pega importante que he encontrado es que yo, en el Mac, siempre uso Google Chrome, y en el iPad no puedo usarlo de la misma forma porque el motor de Chrome aún va bastante más atrasado que el de Safari. Cuando entras a apps como Gmail o Stripe desde Chrome, se ve como si fuera una versión móvil.
Por cierto, tengo que hacer una rectificación aquí. Varias veces usuarios han entrado en mis vídeos diciéndome que Gmail sí se veía igual en los navegadores, y yo siempre les contestaba que no. Ahora he descubierto que en Safari ya hace tiempo que sí se ve igual que en el escritorio. Yo siempre hacía la comprobación en Chrome, que es donde no se ve bien. O sea que si os he contestado diciéndoos que no teníais razón, lo siento: era una confusión mía.
Otra cosa que me ha dado más fricción de la esperada es que muchas veces estoy leyendo noticias o veo un vídeo y quiero compartirlo con mi mujer o un amigo por WhatsApp. El hecho de no tener WhatsApp en el iPad me lo impide directamente. Sé que debe de haber alguna solución o app para esto, pero aún no lo he investigado. Curiosamente, esto ha sido una fricción bastante real durante la semana.
Por lo demás, muy contento. La ventaja de estar con el monitor en el despacho y luego llevarte el iPad al sofá para leer es muy buena. Aún no he usado el Apple Pencil, a ver si estos días lo uso para editar, porque entiendo que al ser más preciso puede ser de utilidad.
Conclusiones. ¿Puede servir el iPad para un porcentaje muy alto de la población para trabajar? Sin duda. ¿Me puede servir a mí con la configuración que tengo pensada, con un Mac en el despacho y el iPad en casa? Sí, puede ser.
¿Qué creo que acabará pasando? Creo que cuando salgan los nuevos Macs con M4 puede ser que me compre un Mac Studio, lo deje aquí en el despacho y me lleve el MacBook Air a casa por si acaso. Aunque claro, el despacho lo tengo a dos minutos en coche, así que tampoco es tan crítico.
Lo que sí tengo claro es esto: ahora que tenía pocas esperanzas de que saliera bien, ha salido bien. ¿Podría trabajar el resto de mi vida así? Sin ningún tipo de duda.
Cosas que aún no he hecho, aparte de lo ya comentado: no me he conectado al NAS del despacho desde el iPad, no sé si habría algún problema. Tampoco he subido cosas a mis servidores por FTP, pero entiendo que no debe de haber ningún problema. Lo probaré en episodios posteriores.
Si tenéis alguna pregunta sobre cosas que me he encontrado o cosas que no he explicado aquí, me lo decís en los comentarios de YouTube. Y la semana que viene, si todo sale bien, habré intentado montar este episodio con Final Cut en iPad. Os cuento cómo va.
Y si queréis contenidos Premium esta semana, han venido Alex Martínez Vidal y Joan Boluda, hemos intercambiado los papeles y ha sido muy divertido. Todo esto está en noesasuntovuestro.com.
Esta semana en el Premium de No es Asunto Vuestro, Alex Martínez Vidal y Joan Boluda se intercambiaron los papeles y respondieron preguntas como si fueran el otro. Un formato que no vas a encontrar en ningún otro sitio y que solo está disponible para suscriptores.
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Noesasuntovuestro.com
By Victor Correal5
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En este episodio te cuento cómo he pasado una semana entera trabajando casi en exclusiva con el nuevo iPad Pro M4. Era un experimento que tenía ganas de hacer: llevarme el iPad como herramienta principal de trabajo y ver hasta dónde llegaba, con mis apps, mi monitor externo y mi forma de trabajar habitual. Las conclusiones me han sorprendido, porque partía siendo bastante pesimista y he acabado bastante contento.
También te explico cómo he organizado las pantallas del iPad, qué apps uso y cuáles son las dos únicas fricciones que me he encontrado en el día a día. Y lo que queda pendiente: editar un episodio entero con Final Cut en iPad.
¿Quieres ver cómo trabajan de verdad otros creadores con sus herramientas? Esta semana en el Premium, Alex Martínez Vidal y Joan Boluda se intercambiaron los papeles y respondieron preguntas como si fueran el otro. Un episodio muy divertido que solo encontrarás dentro. → Apúntate al Premium
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Llevo una semana trabajando con un nuevo iPad Pro M4. Me he forzado a trabajar casi en exclusiva con este iPad porque tenía ganas de ver qué pasaba y tenía ganas de explicaroslo. En otros episodios ya he ido contando que mi idea es dejar el ordenador, dejar el MacBook Air que tengo aquí en el despacho. En casa suelo llevarme el iPad para trabajar puntualmente, pero esta vez he estado toda la semana probando muchas cosas.
Las primeras sensaciones son mucho mejores de lo que pensaba. Yo era bastante pesimista, pero la verdad es que estoy bastante contento. Ahora os voy a explicar qué cosas buenas me he encontrado y qué cosas malas.
Tengo que comentar que el último iPad que tuve solo para mí fue el primer iPad Pro, que creo que salió hace unos ocho años. Por lo tanto, llevaba mucho tiempo sin relacionarme con el iPad a nivel de trabajo. En casa hay iPads para los críos, pero solo les hago la actualización y ya no hago nada más. Así que muchos de vosotros, si sois usuarios habituales del iPad, diréis: «Este tío no tiene ni idea.» Probablemente, y encima se suma el hecho de que llevaba mucho tiempo sin usarlo.
Mis primeras sensaciones con el iPad Pro son que está muy bien, que todo fluye muchísimo, que hemos avanzado mucho en comodidad a la hora de abrir ventanas, ampliarlas, colocarlas. Y el momento en el que conectas el iPad a una pantalla externa, que es como he estado trabajando yo, la diferencia de comodidad con un Mac se ha reducido de forma espectacular.
Todo el rato tenía esta sensación, que ya comenté en el episodio de NordicWire donde hicimos una primera review de este iPad: esto se acerca mucho a lo que seguramente serán los Macs en el futuro. Que tanto los iPads como los Macs irán convergiendo en una usabilidad muy similar a la que tenemos ahora en iPadOS. Esta es mi sensación después de una semana.
Hay dos cosas que aún no he hecho. La primera, porque no he podido y ya he desistido: quería grabar este vídeo con el iPad. Normalmente lo grabo con mi MacBook Air, el Studio Display aquí delante, unos focos y mi cámara Opal. Mi idea era conectar el iPad y grabar el episodio exactamente igual, pero sustituyendo el MacBook Air por el iPad.
Sí he podido conectar la cámara Opal sin ningún problema, pero luego, para grabar con QuickTime, no lo he conseguido. Supongo que se puede hacer de alguna manera. Me bajé la app de Blackmagic y no funcionó. Como grabar siempre lo voy a hacer en el estudio, y en el estudio siempre va a haber un Mac, he desistido. A lo mejor otro día, si me voy fuera y quiero grabar, lo investigo. En ese caso supongo que puedo grabar con la webcam del iPad y ya está.
La segunda cosa que aún no he probado es editar con Final Cut en iPad. La semana que viene os explicaré cómo ha ido editar un vídeo entero con Final Cut usando solo el iPad Pro. Es algo que me interesa mucho ver en la práctica.
(Una voz de síntesis avisa de que este episodio no se ha podido editar con el iPad, aunque se ha intentado.)
Si me lo permitís, y creo que esto os puede interesar a muchos, os voy a enseñar cómo me he configurado el iPad, qué apps me he puesto. He intentado copiar al máximo posible la distribución que tengo en el Mac.
En el MacBook Air tengo widgets en la pantalla principal de manera que, al conectarlo al Studio Display, siempre veo en la parte de abajo toda la información que me interesa. En el iPad he hecho exactamente lo mismo: los mismos widgets que uso en el MacBook Air.
Tenemos la app del tiempo, dos widgets de calendario, un widget de una app de vuelos, una cuenta atrás (en este caso la WWDC de Apple), cómo está el Bitcoin (esto es muy útil), mis canales de YouTube con sus suscriptores, y el Barça, aunque ese ya casi que ni mirarlo.
En el dock he puesto todas las apps de trabajo. La primera pantalla es de información, widgets y trabajo. Tengo la App Store porque estoy acostumbrado a tenerla ahí, Files para acceder a documentos, la app de Gmail (aunque a veces entro desde Safari, depende del momento, pero se puede hacer casi lo mismo desde los dos accesos), Google Drive, Superlist (la app de la que os hablé hace unos días), Notion, ChatGPT (que lo uso constantemente), Final Cut (que aún no he probado en iPad), YouTube Studio, Telegram, EmailMia para enviarme emails a mí mismo que van a Superlist, la app de música, Overcast y Fotos.
Luego tengo otra pantalla dedicada a consumir contenido de lectura. Un widget grande de Lire, que es la app que uso como lector de feeds. También Twitter, Bulletin (una especie de Artifact que usa inteligencia artificial para recomendarte noticias, lo estoy probando), Books para leer libros (ahora mismo estoy leyendo «Historias de las pulgas que viajaron a la luna», que es espectacular, os lo recomiendo), 324 para informarme, VilaWeb y Kindle.
Otra pantalla de consumo de vídeo: un widget de Apple TV, JustWatch y todas las plataformas: HBO, Disney+, Netflix, y por supuesto GuideDoc y YouTube. Y una pantalla de juegos con cuatro cosas que probé en el avión, sin ninguna recomendación especial.
Mi miedo inicial al usar el iPad siempre era que tendría todo el rato la sensación de «esto está bien, pero en el Mac lo haría más rápido.» Por primera vez en mi vida no he tenido esa sensación. Al contrario: he tenido la sensación de que la interfaz y la manera de trabajar me estaban aportando algo nuevo muy agradable.
Ha sido muy agradable contestar correos desde aquí, escribir cosas en Notion, escribir tareas en Superlist, navegar por internet, porque cuando estás con el monitor externo no hay ninguna diferencia con la manera de trabajar en el Mac, ya sea en Safari o en Chrome.
La única pega importante que he encontrado es que yo, en el Mac, siempre uso Google Chrome, y en el iPad no puedo usarlo de la misma forma porque el motor de Chrome aún va bastante más atrasado que el de Safari. Cuando entras a apps como Gmail o Stripe desde Chrome, se ve como si fuera una versión móvil.
Por cierto, tengo que hacer una rectificación aquí. Varias veces usuarios han entrado en mis vídeos diciéndome que Gmail sí se veía igual en los navegadores, y yo siempre les contestaba que no. Ahora he descubierto que en Safari ya hace tiempo que sí se ve igual que en el escritorio. Yo siempre hacía la comprobación en Chrome, que es donde no se ve bien. O sea que si os he contestado diciéndoos que no teníais razón, lo siento: era una confusión mía.
Otra cosa que me ha dado más fricción de la esperada es que muchas veces estoy leyendo noticias o veo un vídeo y quiero compartirlo con mi mujer o un amigo por WhatsApp. El hecho de no tener WhatsApp en el iPad me lo impide directamente. Sé que debe de haber alguna solución o app para esto, pero aún no lo he investigado. Curiosamente, esto ha sido una fricción bastante real durante la semana.
Por lo demás, muy contento. La ventaja de estar con el monitor en el despacho y luego llevarte el iPad al sofá para leer es muy buena. Aún no he usado el Apple Pencil, a ver si estos días lo uso para editar, porque entiendo que al ser más preciso puede ser de utilidad.
Conclusiones. ¿Puede servir el iPad para un porcentaje muy alto de la población para trabajar? Sin duda. ¿Me puede servir a mí con la configuración que tengo pensada, con un Mac en el despacho y el iPad en casa? Sí, puede ser.
¿Qué creo que acabará pasando? Creo que cuando salgan los nuevos Macs con M4 puede ser que me compre un Mac Studio, lo deje aquí en el despacho y me lleve el MacBook Air a casa por si acaso. Aunque claro, el despacho lo tengo a dos minutos en coche, así que tampoco es tan crítico.
Lo que sí tengo claro es esto: ahora que tenía pocas esperanzas de que saliera bien, ha salido bien. ¿Podría trabajar el resto de mi vida así? Sin ningún tipo de duda.
Cosas que aún no he hecho, aparte de lo ya comentado: no me he conectado al NAS del despacho desde el iPad, no sé si habría algún problema. Tampoco he subido cosas a mis servidores por FTP, pero entiendo que no debe de haber ningún problema. Lo probaré en episodios posteriores.
Si tenéis alguna pregunta sobre cosas que me he encontrado o cosas que no he explicado aquí, me lo decís en los comentarios de YouTube. Y la semana que viene, si todo sale bien, habré intentado montar este episodio con Final Cut en iPad. Os cuento cómo va.
Y si queréis contenidos Premium esta semana, han venido Alex Martínez Vidal y Joan Boluda, hemos intercambiado los papeles y ha sido muy divertido. Todo esto está en noesasuntovuestro.com.
Esta semana en el Premium de No es Asunto Vuestro, Alex Martínez Vidal y Joan Boluda se intercambiaron los papeles y respondieron preguntas como si fueran el otro. Un formato que no vas a encontrar en ningún otro sitio y que solo está disponible para suscriptores.
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