Sin lugar a dudas, la sentencia emitida el pasado 14 de octubre sobre el procés catalán ha sido la más controvertida de las que se hayan podido emitir en los últimos años.
Pese a su controversial condena a los acusados, se han levantado pocas voces discrepantes con el contenido de la misma, y ha sido reconocida como un ejemplo magistral de técnica en Derecho.
Sin embargo, tras haberla analizado con bastante detenimiento, no podemos estar de acuerdo con la misma: es una sentencia llena de contradicciones que nos hace sospechar de injerencias (del Poder ejecutivo) en la labor del Tribunal Supremo.