Para aquellos que creemos en Jesús la tristeza ante la pérdida es una tristeza diferente, pues es una tristeza con esperanza. (1 Tesalonicenses 4:13-14)
Para aquellos que creemos en Jesús la tristeza ante la pérdida es una tristeza diferente, pues es una tristeza con esperanza. (1 Tesalonicenses 4:13-14)