En los tiempos de los reyes, para que una persona entre para hablar con l; tena que ser preparada, en forma especial. Existe una lnea directa de tu alma y tu espritu; para entrar en el lugar Santsimo, donde est Dios. Cuando un hombre o una mujer se humilla delante de Dios: esa lnea se abre y esa persona, entra en contacto directo con el Padre, el Hijo y el Espritu Santo.