Las cartas del apóstol Juan están caracterizadas por sus expresiones de amor. Podemos notar gozo, alegría y paciencia a leer sus cartas.
Es conocido como el apóstol del amor, sin embargo no siempre fue así.
Juan era un pescador rudo de Galilea, hecho para jornadas fatigantes, era de un temperamento enérgico, apasionado, listo para tomar determinaciones violentas y decisivas. Aprendió de Juan el Bautista que estremecía al desierto y sacudía a las ciudades.
Cuándo fue llamado por el señor Jesús, no dudo en dejar el barco y abandonar las redes para seguirle. Aquí comenzó la transformación en la vida de Juan.