Dios nos ama, no importa que tan oscuro se vea el día, que tan triste sea el diagnóstico o qué tan grande sea nuestra falla y vergüenza. Él está ahí, consolándonos, abrazándonos, pero sobre todo sosteniéndonos con su gracia.
Dios nos ama, no importa que tan oscuro se vea el día, que tan triste sea el diagnóstico o qué tan grande sea nuestra falla y vergüenza. Él está ahí, consolándonos, abrazándonos, pero sobre todo sosteniéndonos con su gracia.