La idea de los universos paralelos no es una simple metáfora: se trata de una de las muchas consecuencias que se siguen de las observaciones cosmológicas.
El espacio parece tener un tamaño infinito. En tal caso, todo lo que sea posible encontrará alguna parte donde se convierta en real, por improbable que resulte.
Lo anterior obedece a ideas físicas bastante consolidadas. Si consideramos teorías menos firmes, concluimos que otros universos pueden tener leyes de la física diferentes.La presencia de tales universos explicaría varios aspectos del nuestro y podría resolver cuestiones fundamentales acerca de la naturaleza del tiempo y la inteligibilidad del mundo físico.