Es fácil desilucionarse con las circunstancias de nuestra vida cuando las comparamos con las de otros; pero en la presencia de Dios, Él nos da una paz y un gozo más profundo que trasciende todo.
Es fácil desilucionarse con las circunstancias de nuestra vida cuando las comparamos con las de otros; pero en la presencia de Dios, Él nos da una paz y un gozo más profundo que trasciende todo.