Cada vez que botamos alimentos, dejamos comida en el plato o evitamos comprar frutas y verduras en apariencia feas pero en perfecto estado, estamos contribuyendo con la pérdida y desperdicio de alimentos en el mundo, que suma más de mil trescientos millones de toneladas al año. Marianela Gamboa, docente e investigadora de la Escuela de Agronegocios del TEC, repasa algunos consejos para disminuir nuestra huella alimentaria.