Acompañen al poeta y al Zillah por un viaje de recuerdos, y como maduraron como cinéfilos al encontrar en la cineteca nacional, un oasis de descubrimientos en aquel legajo 1996 y pasar de creer que la película de Día de la independencia era merecedora de una puntaje superior a 4, a ser admiradores de Lars von Trier y Peter Greenaway.