La crisis de los Medias Rojas nos daba la esperanza de pensar que la racha que necesitábamos para meternos en la carrera por el comodín, que parece ser a lo que podemos aspirar este año, iba a comenzar. Pero lo que pintaba como tal el viernes, el sábado se vino abajo.
Se confirma entonces que una vez más la gerencia, o lo hizo mal, o ha tenido mala suerte con la rotación de este año.