La Palabra de Dios dice: toda persona que es de Dios, debe apartarse de toda iniquidad. Dentro de las vasijas, que hay en una casa grande y en el Templo; hay unas, para usos honrosos y otras, para usos viles. Todo el que evita contiendas sobre palabras, usa bien la Palabra de Verdad y se limpia de profanas palabras; ser instrumento de honra: santificado y til en la Obra de Dios.