No nos cabe en la cabeza que simplemente hay que ponerle el bate a la bola para ponerla en juego y que pasen cosas. Los jonrones de Bellinger y Grisham fueron con medio swing. El único jonrón duro fue el de Caballero que se sentó en la recta pegada y la mandó al tercer piso. Los demás, flycitos cortos que habría sido out en la mitad de los parques de grandes ligas. Incluso los del domingo con excepción del segundo de Rice. El de Judge y el de Domínguez no fueron kilométricos. Esos son los Yankees. Eficientes. Esos sí que es verdad que no tratan de hacer demasiado porque en ese parque no hace falta. Simplemente había que chocarla.