En esta poderosa predicación basada en Efesios 5:1-14, Adam Byerly nos desafía a vivir como verdaderos hijos de Dios: imitando Su carácter, caminando en amor y reflejando la luz de Cristo en medio de un mundo oscuro.
Un mensaje claro y confrontador que nos llama a dejar atrás las obras de las tinieblas y a despertar espiritualmente para vivir una vida que agrade a Dios.