En este episodio de Una Palabra de Vida y de Restauración, el pastor Rolo González comparte un mensaje profundo y desafiante junto a invitados especiales que se conectan desde distintos países: el evangelista Jasón Robles y el pastor Agustín Jaime Adorno desde Puerto Rico, el evangelista José Corona desde Brawley, California (Estados Unidos), y la visita del pastor Demetrio Alba Vázquez desde Chiapas, México.
El pastor Rolo comienza hablando sobre las luchas y problemas técnicos que muchas veces se presentan al salir al aire, afirmando que no son casualidad, sino oposición del enemigo frente a una obra que incomoda cuando se predica la verdad. A partir de allí, comparte la Palabra en Romanos 12:9-11, enseñando sobre los deberes cristianos, el amor sin fingimiento y la importancia de vivir un cristianismo genuino, basado en la santidad y el rechazo al pecado.
Bajo el lema “Vence con el bien al mal”, se enfatiza que la Iglesia no es un edificio, sino las personas, y que dentro de ella pueden encontrarse actitudes sinceras y también hipocresía, murmuración, orgullo y falta de amor. Se exhorta a vivir el verdadero evangelio, amar unos a otros, corregirse con la Palabra de Dios y no adaptarse a un mensaje liviano que evita hablar del pecado para agradar a los hombres.
El evangelista José Corona profundiza en Romanos 12:17-21, enseñando sobre el perdón, la reconciliación y la importancia de no tomar venganza, recordando que solo Dios hace justicia. También comparte cómo, aun en tiempos de pandemia, Dios sigue obrando poderosamente y llamando a su pueblo a vivir en santidad.
Por su parte, el evangelista Jasón Robles exhorta sobre el enfriamiento del amor en los últimos tiempos, citando pasajes como Mateo 24 y Hebreos 10, y anima a no envidiar los dones ajenos, sino a valorar y avivar lo que Dios ha depositado en cada uno. Comparte su testimonio de vida, recordando cómo Dios transforma corazones y hace nacer al creyente como una nueva criatura.
El pastor Agustín Jaime Adorno advierte que vivimos tiempos difíciles y decisivos, donde la Iglesia debe estar preparada, unida y firme, recordando que Cristo venció en la cruz y nos llamó a cumplir los deberes cristianos con amor, humildad y obediencia. Se destaca que el verdadero cristiano debe vivir lo que predica, amar incluso a sus enemigos y dejar que el Espíritu Santo guíe cada decisión.
A lo largo del programa se recuerda que Dios es amor, pero también fuego consumidor; que la santidad no es opcional; y que vencer el mal con el bien es una responsabilidad diaria del creyente. Un llamado fuerte a examinar el corazón, abandonar la hipocresía, vivir el evangelio verdadero y permanecer firmes hasta el regreso de Cristo.