Maduro consiguió su contrincante perfecto, un ex chavista y supuesto "opositor" que participará en unas elecciones controladas y repudiadas hasta por la comunidad internacional y que cierran la única válvula de escape a la tensión en Venezuela.
Maduro consiguió su contrincante perfecto, un ex chavista y supuesto "opositor" que participará en unas elecciones controladas y repudiadas hasta por la comunidad internacional y que cierran la única válvula de escape a la tensión en Venezuela.