Vive el evangelio de Cristo como Dios dice que debe ser vivido. Ama a Dios con todas tus fuerzas, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Ama a Cristo en la gente, en tus hermanos, en tu prójimo y en tus enemigos. Niégate a ti mismo para alcanzar lo prometido. Elige la cruz de Cristo si quieres ver la gloria de Dios. Estate siempre dispuesto a sufrir por amor a Él. Vive en el amor que todo lo cree. No te enojes, no te irrites, no te defiendas, no guardes rencor. Considera a tus hermanos siempre como mayores a ti. Sirve a la mesa de los más pequeños. Honra a los que menos tienen. Defiende la causa del huérfano y de la viuda. Busca la justicia, anima al oprimido, visita al preso, perdona a quien no merece ser perdonado. Se humilde como Cristo. Se fiel a Dios. Elige darte al otro sin pensar en lo que el otro debería hacer por ti. Da sin esperar nada a cambio. Y todo lo que hagas, hazlo como lo haría Jesús, porque es la única forma de caminar sobre las mismas pisadas que camino nuestro maestro... Amen!!!