Israel dejó a Dios y desobedeció sus mandamientos: sufrió las consecuencias. Es terrible desobedecer la Palabra de Dios. La Iglesia profesante es la que declara creer en Cristo, que dice ser cristiana. La religión no salva. Pero la verdadera Iglesia de Jesucristo y la que se va a ir al Cielo; es la que vive de acuerdo a toda la Palabra de Dios: en Santidad, adora a Dios cada día.