Es un pecado abominable fabricar con cualquier material una imagen para pedirle algo. Actualmente se adora a Dios en cualquier lugar, donde hombres y mujeres han nacido de nuevo: se convierten de sus pecados, aman al único Dios Jehová y viven de acuerdo a su Palabra; reconociendo al único mediador Jesucristo. Todo el que adora a Dios en espíritu y verdad es un verdadero adorador.