¿Te acuerdas cuando te ganabas el derecho de canjear un cupón por un llavero de alguna caricatura y el señor de la tienda no te lo daba por ojete y tacaño? Pues hoy recordamos esa bonita época en la que los tazos eran lo más importante para ti
¿Te acuerdas cuando te ganabas el derecho de canjear un cupón por un llavero de alguna caricatura y el señor de la tienda no te lo daba por ojete y tacaño? Pues hoy recordamos esa bonita época en la que los tazos eran lo más importante para ti