Como aficionados y amantes de este deporte, no podíamos hacer caso omiso a los sucesos acontecidos el pasado 5 de marzo en la ciudad de Querétaro. Una breve reflexión sobre el caos y la deshumanización vivida en un estadio de futbol, además de un llamado a poder tener por una vez en la historia de la Liga MX, sentencias severas para erradicar de una buena vez, la violencia en el futbol.