La arqueóloga Verónica Alberto (Tibicena Arqueología y Patrimonio) nos acompaña para hablar de la revisión de los fondos del Museo Canario, que han aportado una prueba directa de que las primeras sociedades que habitaron Canarias no estuvieron tan aisladas del exterior durante siglos como se pensaba hasta ahora después de estudiar una herida de espada, un arma ajena al mundo aborigen, que le seccionó la cabeza a un varón entre 200 y 300 años antes de la llegada de los europeos a las islas.