Muchas veces nosotros, los seres humanos, erramos y nos desviamos de los caminos trazados por Dios para nuestras vidas y es ahí cuando aparece el Señor y endereza ese caminar y Él transforma nuestro tristeza en alegría.
Muchas veces nosotros, los seres humanos, erramos y nos desviamos de los caminos trazados por Dios para nuestras vidas y es ahí cuando aparece el Señor y endereza ese caminar y Él transforma nuestro tristeza en alegría.