¿Te sientes fuchi? Yo tambor. Estamos acostumbrados a querer siempre demostrar que estamos al millón, y a minimizar los días tristes. Este es el “permiso” que necesitabas para que te valga pinga y llorar si te duele.
¿Te sientes fuchi? Yo tambor. Estamos acostumbrados a querer siempre demostrar que estamos al millón, y a minimizar los días tristes. Este es el “permiso” que necesitabas para que te valga pinga y llorar si te duele.