El Señor nos promete una vida abundante y por supuesto que se refiere a abundancia espiritual, sin dejar de lado las cosas materiales que podremos obtener en esta vida, siempre lo espiritual de reinar en nosotros
El Señor nos promete una vida abundante y por supuesto que se refiere a abundancia espiritual, sin dejar de lado las cosas materiales que podremos obtener en esta vida, siempre lo espiritual de reinar en nosotros