Etapas de la vida espiritual (7). Vía purificativa: La madurez cristiana supone pensar, sentir y actuar coherentemente, según el Espíritu de Cristo. Ello implica la transformación de las emociones, en particular de las cuatro pasiones fundamentales de las que hablaba S. Juan de la Cruz: temor, esperanza, tristeza y alegría. Vemos cómo lo explica el santo Doctor Místico.