El cielo es un lugar rebosante de vida y felicidad. Pero no todos entrarán en él, sino solamente aquellos que han creído en Jesús, se han arrepentido de sus pecados y lo han recibido como Señor y Salvador permaneciendo fieles hasta el fin.
El cielo es un lugar rebosante de vida y felicidad. Pero no todos entrarán en él, sino solamente aquellos que han creído en Jesús, se han arrepentido de sus pecados y lo han recibido como Señor y Salvador permaneciendo fieles hasta el fin.