Cuando la vida recibe un esplendor de sabiduría, se siente como un golpe avasallador. Puede cegarlo, pero después mirará con nuevos ojos, escuchará con nuevos oídos y percibirá con la sensación, abriéndole paso a la intuición.
Cuando la vida recibe un esplendor de sabiduría, se siente como un golpe avasallador. Puede cegarlo, pero después mirará con nuevos ojos, escuchará con nuevos oídos y percibirá con la sensación, abriéndole paso a la intuición.