Partiendo de la frase de la novela “el principito” de Antoine de Saint- Exupéry: “sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”, hacemos una reflexión sobre el verdadero valor de cada persona, preguntándonos: ¿Qué la hace diferente a todas las que existen?, ¿cuál es la esencia de cada persona? y ¿cómo es ver con el corazón?. Con base a estos cuestionamientos, profundizamos en el verdadero valor está en que somos seres individuales y únicos, qué para ver con el corazón tenemos que atrevernos a profundizar en el interior de cada uno de nosotros, de descubrir que hay en lo más profundo de nuestro ser que es lo qué nos hace auténticos.