Las mujeres que viven situaciones de violencia están aisladas desde antes de la pandemia, no tienen contacto emocional ni afectivo con otras personas, por lo general no pueden salir de esa situación. Hay un componente crónico, de antes, la mujer debe tomar conciencia de su situación. Y también hay otra cuestión de condiciones socio económicas que no le permiten salir de esa situación.