Una vez que se ha recibido la fe, como el regalo más maravilloso dado por Dios, es el momento de añadir “virtud”.
La virtud es presentada en la Biblia como la repetición constante, consciente y esforzada de un comportamiento, es decir, la práctica deliberada.
No “resbalar” en la vida cristiana y permanecer “firmes”, es resultado de la práctica de cada una de las verdades Cristo-céntricas.
Presentado por el Pastor Abraham Capitaine.