El matimago descubre objetos y anotaciones para él ocultas, gracias a su “visión de rayos X” y pequeños algoritmos a los que somete a sus colaboradores. Operaciones que poco o nada tienen que ver -aparentemente- con el objeto a descubrir.
El matimago descubre objetos y anotaciones para él ocultas, gracias a su “visión de rayos X” y pequeños algoritmos a los que somete a sus colaboradores. Operaciones que poco o nada tienen que ver -aparentemente- con el objeto a descubrir.