Una tradición muy antigua nos invita entre la tarde del jueves santo y la mañana del viernes visitar los lugares de la Reserva Eucarística para adorar al Señor. Con tu imaginación dirígite a esos Sagrarios entrañables de tu historia de vida.
Una tradición muy antigua nos invita entre la tarde del jueves santo y la mañana del viernes visitar los lugares de la Reserva Eucarística para adorar al Señor. Con tu imaginación dirígite a esos Sagrarios entrañables de tu historia de vida.