Vivimos la vida por etapas. Algunas duran meses otra semanas u otras hasta años. En todo este tiempo vamos descubriendo lo que queremos ser. Sin embargo, en ocasiones lo hemos descubierto, pero eso no está a nuestro alcance... Es por eso que debemos aprender a aceptar que no estamos renunciando a nuestro sueño, sino que lo estamos posponiendo. El objetivo sigue siendo el mismo