La Sana Doctrina respecto a la Santidad externa, para hombres y mujeres; es conforme a la Palabra de Dios, no debe ser motivo de contienda. El hombre no debe usar vestimenta de mujer; ni la mujer, vestimenta de hombre: en obediencia a la enseñanza bíblica y para agradar a Dios. El varón no debe cubrirse la cabeza, ni dejarse crecer el cabello; porque él es imagen y gloria de Dios.