En este episodio hablamos de cómo la llegada de diciembre dejó de ser una fecha y se convirtió en una cuenta regresiva permanente. Analizamos cómo los medios, la publicidad y el mercado han transformado nuestra percepción del tiempo: ya no vivimos los meses por lo que son, sino por cuánto falta para que llegue diciembre.
Entre ejemplos clásicos —como el famoso “ya huele a diciembre” de Olímpica— y reflexiones incómodas, cuestionamos si todavía celebramos por tradición, por emoción… o por programación comercial. Porque cuando todo apunta a diciembre, quizá estamos dejando de vivir el resto del año.