El cuarto habito que nos ayuda a cuidar de nuestra salud espiritual es el servicio. Nuestra relación con Dios crece cuando le servimos a Él y a los demás.
El cuarto habito que nos ayuda a cuidar de nuestra salud espiritual es el servicio. Nuestra relación con Dios crece cuando le servimos a Él y a los demás.