Dios se deleita en guiar a sus hijos. No debemos pensar que Dios nos presenta desde el cielo una serie de opciones y luego nos reta a escoger la correcta. La voluntad de Dios no es un misterio envuelto en un enigma.
Dios se deleita en guiar a sus hijos. No debemos pensar que Dios nos presenta desde el cielo una serie de opciones y luego nos reta a escoger la correcta. La voluntad de Dios no es un misterio envuelto en un enigma.