Israel estaba en una crisis y Dios ungió a Isaías; para que les predique la Palabra de Dios. El rey Asa clamaba a Dios y luego quitó sus ojos de Él: tuvo actitudes incorrectas. Asa, en su enfermedad, no buscó a Dios; sino a los médicos. Dios no quiere que pongamos la confianza en un ser humano, ni en una imagen. El que vive pisoteando la Palabra de Dios, se enfrenta a su Hacedor.