Muchos de nosotros tenemos mucho resentimiento y rabia por cómo se comportan nuestros padres. Pensamos que nuestras madres deberían ser diferentes de lo que son.
Uno de los problemas que veo es que nunca hemos restablecido una nueva relación con nuestras madres como adultos.
Seguimos actuando con ellas de la misma manera que cuando éramos niñas, culpándolas de cómo somos y minimizando nuestro poder.