Génesis 50:18-21 (La Palabra)
Entonces vinieron sus hermanos, se inclinaron delante de él y le dijeron: — Aquí nos tienes, somos tus siervos. Pero José les respondió: — No teman. ¿Acaso piensan que yo ocupo el puesto de Dios? Es verdad que ustedes se portaron mal conmigo, pero Dios lo cambió en bien para hacer lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente. Por tanto, no teman. Yo cuidaré de ustedes y de sus hijos. De ese modo los consoló, llegándoles al corazón.